¿Tu tienda está en un pueblo o zona rural? Cómo adaptarte con los productos adecuados

Un pueblo pequeño también tiene oportunidades
Muchas veces pensamos que solo en las ciudades hay oportunidades para emprender, pero el comercio local es un pilar fundamental de los pueblos y zonas rurales. Por eso, tener una tienda en un sitio así también puede ser muy rentable. Es cierto que el pequeño comercio debe enfrentarse hoy a grandes superficies, supermercados, ventas online, etc. pero en pueblos pequeños, hay más tendencia a acudir a las tiendas de los vecinos con los que compartimos espacio. También es necesario recalcar que los clientes de pueblo están acostumbrados a ciertos productos y calidades y si solo hay un par de tiendas de ropa interior/mercería, quieren que lo que compran sea de calidad.
Te dejamos aquí una guía sobre qué priorizar en tu tienda de pueblo.
Productos recomendados:
Lo primero que hay que entender es que en una población rural hay mucha menos gente que en una ciudad por lo que tu público va a ser menor y tendrás que adaptarte un poco a lo que prefieren. Esto es especialmente importante si es una población envejecida. Lo bueno de esto es que aunque haya menos gente, también hay menos competencia por lo que muchos de tus vecinos acudirán a tu tienda.
Para determinar qué productos elegir para tu tienda es determinante si tu tienda es de nueva apertura o si es un negocio traspasado que ya tenía clientela fiel. Si tu caso es el primero y partes de cero, haz un estudio de mercado para ver el tipo de clientes que tendrías e intenta hablar con otros comerciantes de la zona para que te indiquen qué perfil tienen los vecinos (conservador, atrevido, con mucho/poco poder adquisitivo, sobre todo mujeres/hombres, un poco de todo, etc.). Intenta adaptar algunos de tus productos a sus gustos y ofréceles lo que quieren. Conocer a tu público es muy importante ya que ofrecer artículos demasiado modernos a gente mayor o viceversa puede no ser la mejor opción. Por ello, si sabes que tus clientas son mayores, opta por productos de ropa interior clásicos, que ya conozcan y que les den confianza. Añade también otros más modernos o diferentes para gente más joven o más atrevida y así podrás llegar a todos sin ignorar a la mayoría de tus clientas potenciales.
Si, por el contrario, partes de un traspaso de un negocio ya consolidado, todo es más sencillo. Si las clientas son las mismas, continua con los productos que ya tenía la dueña anterior y añade alguno que te guste a ti o que apunte a otro tipo de compradores. No intentes cambiarlo todo de golpe si quieres mantener a las clientas fieles, ya que es posible que no les guste y no acudan más. Tampoco renuncies a innovar, ya que también hay clientes jóvenes a los que llegar.
Es decir, intenta encontrar un equilibrio según el tipo de clientes que tengas y los gustos y preferencias que sabes que tienen y los clientes a los que quieres fidelizar.
Algunos productos que nunca fallan:
Marcas recomendadas
En cuanto a las marcas más recomendadas, la premisa es la misma que con los productos. Es cierto que pueden variar de un lugar a otro ya que cada zona tiene sus preferencias, pero siempre es recomendable mantener algunas de las clásicas que siempre has trabajado. Si estás adquiriendo un negocio por traspaso, habla con el dueño anterior e infórmate de los clientes habituales, sus gustos y preferencias. Seguir ofreciendo esos productos facilitará que los clientes de siempre sigan comprando en tu negocio. Esto no significa que no puedas incorporar nuevas marcas y productos. Hay marcas que siempre funcionan y que ofrecen diseños de los más clásicos a los más modernos. Por ejemplo, Selene y Ysabel Mora son dos de las más vendidas y que casi todo el mundo conoce, con productos para todas las edades, tallas y gustos.
Otras marcas que se venden muy bien son las siguientes:
Los artículos enseñados en el carrusel de arriba son de todas estas marcas y te permiten hacerte una idea de cómo combinar productos más modernos con otros más clásicos.
La calidad: característica fundamental
Los clientes de tu tienda están acostumbrados a cierta calidad, un poco superior a la que tienen los productos más baratos, pero sin que sean excesivamente caros. Si van a tu tienda es porque quieren artículos que duren y que sean de materiales resistentes y cómodos, pero cuyo precio no sea desorbitado. Es decir, buscan calidad sin exclusividad. Ropa interior para el día a día, que puedan usar sin miedo al desgaste ni al desembolso que conlleva su reposición.
Ofrece artículos de algodón, bambú, microfibra de calidad, lana, franela, etc. Y, además, opta por aquellos que vayan en una cajita o bolsa individual, ya que transmite mayor confianza y eleva su presencia. Los artículos que se venden sin embalaje genera más dudas acerca de su procedencia y calidad. Esto es especialmente importante en el caso de sujetadores, bragas, calzoncillos e incluso, camisetas. Los calcetines, por el contrario, se prestan más a que se vendan sueltos por pares, por lo que puedes colgarlos y venderlos sin caja.
Los pijamas (y las batas) también pueden venderse sueltos si los cuelgas de una percha como otra prenda de ropa más. Es cierto que hay pijamas que se venden en cajas y puedes aprovechar para marcar la diferencia entre unos y otros: los colgados para el uso diario, los de caja (un poco más caros) para regalos y ocasiones especiales. Así, añades más productos y diversificas tu oferta según calidades.
Importante: no intentes vender piezas baratas a precio de oro. Tu clienta se va a dar cuenta de la diferencia en calidad y va a desconfiar. Sé transparente con los artículos que trabajas. No hay nada de malo en los artículos baratos y de hecho pueden ayudarte a aumentar las ventas, pero ponles un precio acorde para diferenciarlos de aquellos con más calidad para que tus clientes puedan decidir qué prefieren.
Artículos que puedes incluir
Para finalizar, te dejamos algunas ideas de productos que pueden funcionar mejor en un pueblo que en la ciudad.
- Calcetines de caza y trekking: muy apropiados para pueblos donde hay tradición de caza, pesca, trekking y donde hay zonas de campo o bosque. Son calcetines que aguantan muy bien bajo el calzado de monte y, si además son de lana, favorecen el mantenimiento del calor corporal y la transpiración durante el invierno.
- Ropa térmica en invierno: imprescindible si tu pueblo está en el interior o en la montaña. Son fundamentales para mantener el calor corporal y aumentan las ventas significativamente. Las prendas térmicas de Ysabel Mora son de las más vendidas y tienen muy buena calidad en relación a su precio.
- Vestidos y batas de "estar por casa": esto sirve para cualquier lugar pero en los pueblos hay cierta tradición a llevar estos artículos al hacer la comida, al bajar la basura, etc.
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